Hola compañeros: Soy Concepción Ávila Reyes, Médico Cirujano Dentista de profesión. Quiero comentarles que mi primer contacto con la docencia lo tuve cuando estudiaba la escuela preparatoria, en ese entonces me encargaba de “cuidar” un grupo de 1º de primaria; la directora de la escuela elaboraba un guión que debía yo de desarrollar en el grupo que ella tenía asignado pero no podía atender. Al pasar el tiempo, estudiando en la universidad, se presentó la oportunidad de trabajar en una escuela preparatoria nocturna, fue una experiencia muy grata y a partir de ese momento combiné mis estudios con la docencia; al terminar la carrera tenía toda la mañana ocupada en varias escuelas y empecé mi consulta sólo por las tardes, a manera de broma comentaba que tenía una doble personalidad, pues me encantaba estar tanto en un aula como atendiendo pacientes en consulta. Siempre he considerado que ser docente es una gran responsabilidad, por tal motivo sentía que me faltaba algo en mi práctica docente, por ello en cuanto tuve la oportunidad estudié la carrera de Licenciatura en Pedagogía con la especialidad en Psicología Educativa durante 6 años y posteriormente una Maestría en Educación con la especialidad en Organización y Administración de la Educación Superior. Con estas nuevas herramientas mi labor docente creció y se fortaleció a tal grado que me siento satisfecha de haber podido trabajar en todos los niveles educativos, desde el básico hasta el superior. Tengo 30 años en la docencia, tiempo que me ha permitido vivencias inolvidables, satisfacciones y muy pocos sinsabores, me siento muy contenta cuando alguno de mis ex alumnos me reconoce y me presenta como su maestra y, todavía más orgullo cuando he tenido la oportunidad de trabajar junto a compañeros que fueron mis alumnos. Saludos a todos
Hola compañeros:
ResponderEliminarSoy Concepción Ávila Reyes, Médico Cirujano Dentista de profesión. Quiero comentarles que mi primer contacto con la docencia lo tuve cuando estudiaba la escuela preparatoria, en ese entonces me encargaba de “cuidar” un grupo de 1º de primaria; la directora de la escuela elaboraba un guión que debía yo de desarrollar en el grupo que ella tenía asignado pero no podía atender.
Al pasar el tiempo, estudiando en la universidad, se presentó la oportunidad de trabajar en una escuela preparatoria nocturna, fue una experiencia muy grata y a partir de ese momento combiné mis estudios con la docencia; al terminar la carrera tenía toda la mañana ocupada en varias escuelas y empecé mi consulta sólo por las tardes, a manera de broma comentaba que tenía una doble personalidad, pues me encantaba estar tanto en un aula como atendiendo pacientes en consulta.
Siempre he considerado que ser docente es una gran responsabilidad, por tal motivo sentía que me faltaba algo en mi práctica docente, por ello en cuanto tuve la oportunidad estudié la carrera de Licenciatura en Pedagogía con la especialidad en Psicología Educativa durante 6 años y posteriormente una Maestría en Educación con la especialidad en Organización y Administración de la Educación Superior. Con estas nuevas herramientas mi labor docente creció y se fortaleció a tal grado que me siento satisfecha de haber podido trabajar en todos los niveles educativos, desde el básico hasta el superior.
Tengo 30 años en la docencia, tiempo que me ha permitido vivencias inolvidables, satisfacciones y muy pocos sinsabores, me siento muy contenta cuando alguno de mis ex alumnos me reconoce y me presenta como su maestra y, todavía más orgullo cuando he tenido la oportunidad de trabajar junto a compañeros que fueron mis alumnos.
Saludos a todos